
Una familia prende el televisor mientras come. Se aprontan a ver lo que está proyectando. -Nada bueno- exclaman sus miembros mientras con el control remoto repasan toda la parrilla disponible en la caja que tienen en frente. Y efectivamente, no hay nada bueno ni interesante. Pero algo me llama mucho la atención. Al terminar la vuelta por los canales se detienen en el mal menor, con el canal que partieron, en "lo que hay" y ahi posan sus retinas, su atención y toda su conversación.
- Es lo que hay - dice uno de ellos mientras se acomoda a ver la última copucha de una mujer sin más talento que el del cirujano que le convirtió en un monstruo que "dicen por ahí" que se acostó con otro tipo musculoso faltante de seso. Y así se quedan y en base a eso forjan sus opiniones y debates durante toda una tarde.
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Mi pregunta es ¿porqué tenemos que tolerar que los medios nos manejen como se les de la gana haciendonos consumir basura por conformidad?.
Si sabemos TODOS que nos ofrecen algo de mala calidad y que sinceramente nunca nos ha interesado, nos nos interesa ni tampoco lo hará: ¿Por qué no apagamos el televisor?
Si tenemos el poder en nuestras manos para que nos ofrezcan de calidad con un simple botón.
No se va a acabar el mundo porque no veamos la tele un par de horas. Hay miles de cosas mejores que hacer.
Si no le gusta, apáguelo.
Siéntase poderoso por un instante.

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